viernes, 18 de marzo de 2011

Cambiando de gustos

Suelo escribir sobre lo que encuentro en Madrid, pero hoy escribiré sobre lo que NO hay en esta ciudad. Y no hay hornos y repostería decente. Generalizar está mal, lo sé, pero ni aun yendo a merendar a La Mallorquina (pastelería-horno que aquí se lleva gran fama), se alcanza un atisbo de lo que es la cultura del horno y pastelería en mi ciudad de origen. Lo voy a decir muy orgullosa, Valencia tiene hornos/pastelerías de infarto en cada esquina, y sino los encontrais, hasta las franquicias valen la pena.
Rosquilletas de mil tipos, mona de pascua, panquemao, fartons, coca de llanda, coca cristina, coca de panses i nous....y podría seguir hasta la saciedad para decir, por última vez, que nada de esto lo vais a encontrar en Madrid. En su lugar vereis lo que hay en cualquier lado: mantecados, merengues, napolitanas...pero todo tiene esa pinta de ser industrial, de estar prefabricado, uffff.
Así que yo,que era muy de dulce en mi terreta, aquí he cambiado de gustos para adaptarme mejor a la ciudad mesetaria, y aquí soy de papas! Al rey lo que es del rey: en Madrid hay patatas fritas en muchísimos kioskos, ultramarinos, puestos ambulantes de la calle....y están, en su mayoría, muy ricas.
La adaptación forma parte de la supervivencia.

martes, 8 de marzo de 2011

Las maravillas de Ayala con Príncipe de Vergara

Ayala y Príncipe de Vergara son dos calles del barrio de Salamanca, las cuales se entrecruzan en un punto que he decidido llamar el momento éxtasis. Tienes a un lado el Colegio Nuestra Señora del Pilar, con su respectiva iglesia, de estilo neogótico, propiedad de los Marianistas. Este edificio, que ocupa una superficie enorme, es de lo más bonito que llevo visto hasta la fecha en Madrid, y me ha hecho desear poder atravesar los muros que lo envuelven para tomar unas fotos de sus vidrieras, pináculos y caladuras.
Pero cuando ya pensaba que rozaba con la puntita de los dedos el "cielo mariano"...tachán...un empujoncito más hacia lo divino. Justo enfrente se encuentra el Colegio Nuestra Señora de Loreto, perteneciente a la Congregación de las Ursulinas. Edificio de finales del siglo XIX que se levanta macizo en ladrillo rojizo, recordando a un edificio industrial. Estar en éxtasis se debe parecer a quedarse en medio de ambos un ratito.

Estar demodé

Estar demodé es una expresión que viene a decir "estar pasado de moda". Aunque Demodé también es aquí un pub situado en una de las callejuelas perpendiculares a Gran Vía.
Zona de prostíbulos, parece ser que el Demodé lo fue no hace tanto, aunque ahora ya no se dedique a eso. Música muy bailona-tecno es lo que puedes encontrarte allí, no cobran entrada, y el ambiente es altamente gay (o festivo, como la propia palabra indicaba en origen). El guardarropa es gratuito (bueno,es la voluntad), para compensar lo que cuestan las copas, supongo...Así que cuando cierran, más o menos a las 4, tienes aun la oportunidad de seguir la fiesta o recogerte hacia casa, pasando previamente (para mi ya es un clásico) por la pizzería Pa Pizza. Cinco quesos en mano, todo se ve mejor hacia el buho de regreso.


domingo, 6 de marzo de 2011

Peggy Sue vive en Madrid

Buddy Holly le dedicó una canción genial, y la muchacha, que tonta no debía ser, aprovechó el tirón de ser pretty,pretty, pretty Peggy Sue, y montó en la capital su propia cadena de hamburgueserías.
Los 50's se recrean hasta el mínimo detalle en estos 3 locales diseminados por la ciudad de Madrid, de impecable ambientación: colores pastel, máquinas de música y platos auténticos y muy ricos al más puro estilo de la pandilla de Danny y Sandy al salir de la Rydell School. Además, la tipografía de la carta y las tarjetas recuerda a una sabia mezcla de American Graffitti y Embrujada.
Los fingers de pollo son pollo de verdad, y doy fe también de que las hamburguesas tienen carne de ternera dentro. Si en tu mesa acaban de servir una "James Brown" o una "Marilyn", estarás comiendo en el Peggy Sue.
http://www.youtube.com/watch?v=AdunNTTNzsk&feature=fvst

martes, 1 de marzo de 2011

Cocidito madrileño

El cocido es un plato que se guisa en varios lugares de la Península Ibérica (cocido gallego, cocido maragato, cocido madrileño...), y aquí en Madrid tienen su propia versión.
Desde que vivo aquí, mi padre me había repetido sin descanso que cuando viniese a verme quería que le llevase a comer cocido, así que, dicho y hecho!
El Cocido Madrileño consta de varios ingredientes, y se sirve en tres vuelcos:
-sopa de fideos con el caldo del cocido, que como el propio nombre nombre indica es simplemente eso, cocer lo que metes en el puchero. La acompañan con un platito de aperitivo de guindillas verdes en salmuera.
-las verduras: repollo, garbanzos, zanahoria, patata y nabo.
-las carnes: ternera, pollo, chorizo,morcilla, tocino, jamón y tuétano.

Si sobrevives al festín, cosa no siempre frecuente (porque hasta los madrileños de cuna no suelen podérselo terminar), el cuerpo entra en un sopor de magnas dimensiones, y ya sólo apetece quedarse sentado y "echar" así la tarde.

viernes, 25 de febrero de 2011

De putas y de abuelas

Tarde de compras con las compis del máster por el centro de Madrid, el tema del shooting: "Black Swan", la última película de Natalie Portman (que por cierto aun no he visto). Así que salimos dispuestas a encontrar tutús, tules, strass, plumas y todo lo que pudiese conseguirse.
Subiendo por la calle Tetúan, al lado de Sol, hay una tienda que no puede obviarse antes de carnaval, o simplemente si te dedicas al oficio más antiguo del mundo, jeje. Un señor chino regenta esta maravilla de lo increible, donde puedes encontrar de todo lo que no sea discreto, como dice una canción: antes muerta que sencilla (o tapada, en este caso). Corsés rojos, tocados de plumas, vestidos de policia sodomizadora, disfraces escuetos de pin-up marinera, ligueros, medias de rejilla....y no sigo por no desvelarlo todo.
Así que habiendo hecho unas buenas compras, salimos de allí en busca de la segunda parte del look, próxima parada: Pontejos.
Abismal distancia la que separa a Pontejos de la tienda anterior, ya que resulta ser una mercería de las de antaño, aunque de tamaño de un supermercado. En Pontejos puedes encontrar de todo: cuentas, abalorios, telas, encajes...es el santuario de novias "en capilla", las abuelas fans de la costura y los visillos, y las jovencitas que invierten su tiempo en hacerse su propia joyería.
Y cargadas que nos fuimos las cuatro, entre una y otra tienda, más contentas que un San Luís, dispuestas a darlo todo en el último shooting de la temporada!

viernes, 18 de febrero de 2011

Leismos y laismos

Hermès en mano, Chanel en lo pies, una señora de mediana edad entra en la zapatería donde trabajo.
Tras responder al saludo de bienvenida educadamente se quita las gafas de sol que lleva puestas (aunque hace un día bastante nublado) y empieza a pasearse entre los expositores.-Uy, que mono, no?- me dice señalando un salón gris de charol. Yo asiento y sonrío. -Lo tienes en el 36?- pregunta. Sé que sí lo tengo, así que bajo al almacén a traerle el par, y mientras vuelvo a subir por la escalerilla oigo que mi encargada le dice: la subimos ese otro si quiere.
La subimos! Por los laismos y leismos distinguireis a un madrileño de pura cepa.
Resuenan en mi cabeza como pequeñas bofetadas a la gramática, aunque ya me he acostumbrado muy mucho a escucharlos y a veces hasta alguno se me ha escapado.
La dejo que se le pruebe (el zapato), ¿le quiere? (el ticket de compra), la dijo....son sólo algunos ejemplos de lo que se escucha día a día en esta ciudad.