lunes, 27 de junio de 2011

Asadero de pollos

El verano ya está aquí, y con AQUÍ, me refiero a Madrid, porque empezamos a tener unas temperaturas que rozan lo inhumano. ¡37ºC a las 8 de la tarde no puede ser algo sano!
Y es que ésto me hace entender porqué tantos madrileños/as están fastidiados de alergias e historias varias: entre la contaminación, la sequedad del ambiente, la cantidad de árboles y polen que se levanta en épocas primaverales....son muy pocos los nacidos aquí, de las nuevas generaciones, que no sean alérgicos a algo. Así que es justo en momentos así, cuando me beso a mí misma y me digo: bendita nacida en el Mediterráneo!
Por otro lado, el calor seco, a la hora de dormir, no es tan malo como el húmedo (o esa es mi opinión). Te dan ganas de beber toda la noche, y vives con la botella de agua sobre la mesita, y con una palangana en el suelo para humidificar el ambiente (remedio de abuela), pero al menos no tienes la sensación de pringosidad que da "la terreta".
Cómo suelo intentar dar un apunte positivo/constructivo en cada post, hoy diré que las terracitas madrileñas saben hacer que sus clientes noten poco el calor: sitúan aspersores muy sutiles en la parte alta de la terraza, como un riego, y no sólo no te mojas, sino que te quedas en la gloria! Eso sí, no lo hacen en todas, sólo en aquellas en que puedan cobrárselo con tu consumición. Abanico power!

viernes, 24 de junio de 2011

Maderfaker!

No, no estoy insultando a nadie. Es la única manera que se me ocurre para describir la sensación que tuve de vivir un asombroso viaje espacio/tiempo.
Hace un par de sábados, la incombustible N. y yo pisamos el Maderfaker, pub de música a lo Soul Train.
¿Quién de los presentes no conoce el programa Soul Train? Pues que no siga leyendo sin antes pinchar este link:


N. con su babydoll de cuello marinero, y ésta que escribe, con mi sudadera de Mickey Mouse, entramos al lugar como dos pipiolas poperas y salimos de allí hechas unas auténticas "nigga setenteras"!
¿Cómo es posible que a N. no se le rizase más el pelo entre baile y baile? ¿O cómo a mi no se me abrieron las perneras de los vaqueros hasta volverse pantalones de campana tras un par de pasillitos? Es algo que todavía no hemos logrado comprender, jejeje.


Sólo hay que pasarse por San Vicente Ferrer, 17, en Malasaña, y estar listos para lo que ellos llaman "Sesiones Madrid es negro".

Café con solera

Corría alrededor del año 1927, cuando ciertos señores escritores de la época, se reunían en el Café Comercial (Glorieta de Bilbao, 7) para mantener sus tertulias entre cafeses, copazos, y mucho humo de tabaco. De dichos señores, llamados a posteriori La Generación del 27, ya no queda ninguno o casi ninguno (reconozco desconocerlo) pero el Café Comercial sigue llenándose de su recuerdo, y de turistas y madrileños que no quieren desaprovechar la ocasión de frecuentarlo.
Algunos autóctonos van allí a escribir, los más ortodoxos en la tradición, con su bloc y su bolígrafo; otros sin embargo ya se llevan el portátil.
Dice mi amigo A. (a quien le encanta ésto de la inicial anónima), que cuando se podía fumar (antes de la ley antitabaco) era un lugar más auténtico, y que estaba más lleno.
Además de café, apertivos, o cerveza, en éste emblemático lugar de la cultura española, se pueden celebrar banquetes de boda y tertulias sobre los más diversos temas, abiertas al público general.
Si podéis permitiros pagar 2'40€ por un café con hielo, o 2'80 por un zumo, sentaos sin prisa en una de las mesas que dan a la glorieta, y dejad pasar la tarde. Los espejos que recubren las paredes y los mármoles rojizos de las mesas inspiran prácticamente a cualquiera.



martes, 31 de mayo de 2011

Welcome to yankeetown!

Visto lo visto, me ha dado por pensar que parece que haya venido a Madrid a comer hamburguesas, jeje, y es que he descubierto otro maravilloso sitio donde comer el plato típico de los States.
Alfredo's barbacoa te transporta al oeste americano desde el primer instante: un local pequeño, con pegatinas de cada uno de los Estados, matriculas de ídem, un gran mapa, cuadros de indios y vaqueros...
Te sientas en la mesa (hay que ir con tiempo o reservar, que se llena hasta la bandera), miras a tu alrededor, respiras el calor del desierto de Arizona, y te rindes al ese ente superior, que es el olor de la carne a la parrilla.
Los aritos de cebolla son prescindibles (mucho frito y poca cebolla) pero las hamburguesas se llevan un 10! Eso sí, masticad con calma, que esa carne es proteína densa y sabrosa.
Si llegáis cansados de arrear reses por el Midwest, haced un alto en el camino para comer en Alfredo's, yeeha!



miércoles, 25 de mayo de 2011

Bridal day

A veces una se pone "normas" a si misma, que perduran en el tiempo sin saber porqué, ya que se vuelven obsoletas. Es como cuando alguien dice: yo no soy de...Vale, bueno, pero a veces el tiempo termina haciendo que digas: yo antes no era de...
Toda esta intro filosófica viene a que he tenido visita: K, compi de licenciatura y bastantes cosas más, ha venido a pasar unos días a la Península desde tierras yankees, y uno de esos días me lo ha dedicado entero!
Resulta que nuestra "Madonna" se casa! y ahí íbamos las dos, Pili y Mili, en modo "bridal day": citadas en el atelier de Alma Aguilar, viendo tocados en Mimoki o probándose vestidos en Eva Novias.
Aixxx...cinco años de carrera, unas cañas y unos vestidos blancos más tarde, para darme cuenta que ni el tiempo ni la distancia hacen que ciertas cosas desaparezcan, sino que las aumentan, y que otras, inevitablemente, ya no serán más lo que eran.

domingo, 22 de mayo de 2011

Pisando La Latina

La Latina: parada de metro, barrio, teatro...Mil y una veces había escuchado desde que vivo aquí: ¿aun no has salido por La Latina? Pues no, aun no había.
La Latina es esa zona, me atrevería a decir, por donde siempre sale la gente que va a Madrid, pero que no es de Madrid: "Que si ves a Casa Lucio a comer unos huevos rotos, que si sal por la Cava Baja que verás que ambiente..." Todo eso es cierto, como lo es también que los hippijos treintañeros se han hecho fuertes en la zona.
Ellos, camisas planchadas e impolutas, descuidadamente puestas por fuera del pantalón, zapatos náuticos o deportivas de renombre en edición limitada. Ellas, subidas al tacón, dándolo todo (que sí, que está mal decir esto, pero ver a alguna es como escuchar el grito de: se me pasa ya el arroz, así que lo estoy regalando!). Resumiendo, ellas y ellos, y mi amiga N. y yo también, entramos al Deli, pequeño bar situado en la Pza. de la Paja, donde los mojitos son bebida imprescindible y las tartas, muffins y macarons, la comida que los acompaña. Decoración coqueta con un aire a la casita de caramelo que habitaba la bruja que quería zamparse a Hansel y Gretel. Si el azúcar no os motiva, entrad sólo a tomaros un doble, el resto no sale a cuenta.
Así que una vez pisado el Deli, había dos opciones: cenar castizo o cenar barato. Nosotras optamos por lo segundo: kebab en mano, sentaditas en la Pza. de los Carros, repasamos lo humano y lo divino entre la multitud que hacía botellón (¿en Madrid el botellón es legal?).
Si la economía lo permite, no está de más ir a tapear al Juanalaloca, dónde se lleva gran fama el pincho de tortilla, aunque los demás no desmerecen nada.


martes, 17 de mayo de 2011

tontas y listas

Antes de empezar a leer este post, pongámonos en situación, por favor:


El pasado domingo 15 de mayo fue la festividad de San Isidro, y chulapos y chulapas debieron llenar la pradera de San Isidro bailando chotis, vestidos al modo castizo. Para los más contemporáneos hubo concierto en Pza.de España: Jarabe de Palo, Efecto Mariposa y Taxi (si me dejo algun grupo, sabrán perdonarme); pero tanto para unos como para otros, y hasta para mí, hubo rosquillas tontas y listas!  Estas pastas, insulsas hasta lo inombrable, son el dulce típico de la fecha. Las tontas llevan algún anisito disperso entre la masa, y las listas, un baño de azúcar glaseado. ¿Algo más? Nada más.
Había que probarlas, sino, ¿cómo iba a hablar de ellas? Así que puestos a no escatimar, conocida como es de sobra mi afición al dulce, las compré en Viena Capellanes, otra de las pastelerías de renombre en Madriz, pero ni por esas....que lástima. Como dice mi compañera de trabajo, V., madrileña hasta la z, "es que son para mojar con leche". Ya, ya....