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miércoles, 10 de julio de 2013

CONCEPTOS

Salir de trabajar a las 8 de la tarde un domingo y darse cuenta que en verano (y en Madrid) a estas horas, aún es de día y queda mucho por hacer. 

Cildo Meireles en el Palacio de Velázquez, Parque del Retiro.

Imponente edificio del siglo XIX construido por Ricardo Velázquez Bosco para la Exposición Nacional de Minería de 1883.

Sus robustas aunque decoradas proporciones, hechas a base de ladrillos rojizos y azulejos, son usadas en la actualidad para albergar exposiciones de Arte temporales en colaboración con el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.







Meireles (Río de Janeiro, 1948) redefine el arte conceptual a través de propuestas altamente sensoriales, sin dejar por ello de ser críticas con el sistema.
Huesos, tipis indias hechas de billetes, piedras de playa sobre las que caminar, camas de faquir hechas con huevos y balas...

Todas y cada una de las obras ofrecen un ambiente distinto al espectador, quién es recomendable que se deje llevar por el cosquilleo, repulsión, ternura, entendimiento o desconcierto que le provoquen.




Por mi parte, os dejo un par de instantáneas de alguna de las piezas exhibidas y la recomendación de visitarla. Hay tiempo hasta septiembre.

¡Qué sensación de relax mirando "al mar"! Casi casi como en la canción de Jorge Sepúlveda.







miércoles, 19 de diciembre de 2012

Eating after midnight

-Aquí se puede cenar hasta las tres de la mañana, esto es Madrid- dijo B. poniéndose el abrigo.
-Pero es que hoy es martes-le respondí- no es viernes.
Ya no dije nada más, cogí las llaves de casa y salimos en busca de la cena.

Pasaban unos minutos de la medianoche. 
Al llegar a la puerta del VIPS están ya recogiendo las mesas de la terraza. -¿Está todavía la cocina abierta?- preguntamos. Pero la camarera niega con un simple gesto de cabeza y yo pienso para mis adentros, era de esperar.
Si a las doce de la noche cierra el VIPS, también lo hace el McDonalds, el Burguer....o al menos los de mi barrio.
Pero Madrid siempre sorprende, y una vez más me demuestra que la verdadera esencia de la cuidad se encuentra más allá de la Gran Vía y Cibeles. Que reside en algo tan grande y a la vez tan cotidiano como una gasolinera al lado de la boca de metro de Suanzes.
Línea 5, color verde, calle Alcalá, entre San Blas y Canillejas. 
La esencia del "barrionalismo" se consume en forma de pizza cuatro quesos de gasolinera recién hecha, engullida dentro del coche (porque fuera hace un delicioso frío invernal), al lado del Parque Quinta de los Molinos (que sólo he visto de noche, y aun así sé que es precioso).

Cenando pizza recién hecha a la una de la madrugada de un martes, en pantalón de chándal y en mitad de una calle cualquiera de un barrio común.
Ni luces navideñas ni centros comerciales, en Madrid se puede cenar hasta las tres, doy fe.
¡Eating after tuesday midnight!








jueves, 16 de agosto de 2012

El Templo de Debod

Se acabaron las vacaciones y la estación del AVE vuelve a ser ese lugar dónde el tiempo se desdibuja.
Nevera vacía, lavadora llena...volver del descanso estival el día de la Virgen de La Paloma augura comercios cerrados y día de relax.
El Paseo Pintor Rosales es el lugar perfecto para un día cómo este. 
Zona ajardinada para pasear, teleférico para contemplar a vista de pájaro la ciudad de Madrid y el Templo de Debod como una puerta mágica hacia el Egipto ptolemaico.
El Templo de Debod es un edificio del siglo II a.C. que mandó erigir el rey Meroe Adjalamani, y que a través de la UNESCO llegó a Madrid en 1968. Con una capilla dedicada a los dioses Amón e Isis, la construcción egipcia es una de las pocas muestras de sus características que puede verse en España.
En Madrid se dice que el mejor atardecer de la ciudad es el que puede verse desde aquí. Y aunque yo no diría tanto (he visto un par de atardecer más bonitos), cierto es que el lugar bien merece una visita, unas cañas en alguna de las terrazas cercanas, y una cenita a posteriori en La Creperie.
Haciendo placentera la vuelta a la rutina.





domingo, 11 de marzo de 2012

Dándome un capricho

Al final de la línea 5 del metro existe un lugar de ensueño.
Allá donde se erigió un templete al dios Baco, donde un ermitaño guiaba a los paseantes perdidos y donde, a su vez, una vieja bruja espera a que no hayas entendido bien las directrices.
Todos estos lugares y alguno más se encuentran dentro del Parque del Capricho.
Los Duques de Osuna fueron quienes adquirieron el terreno en el s.XVIII, siendo la propia duquesa la impulsora de este paraíso artístico-natural.
Consta de diversas edificaciones de carácter efímero (los Caprichos) tan distintas como encantadoras: un Laberinto formado por arbustos de laurel, el Casino de Baile, la Casa de la Vieja...
Aunque sólo abre los fines de semana, no hay excusa para no visitar este lugar encantado. 
Tumbarse en el césped a leer, escuchar el sonido del agua, de los pájaros entre la hojarasca, dar un paseo...
Abrid la puerta al Capricho, aquí dentro nada malo puede sucederos. 
Bueno, solamente una cosilla: que se os cague un pajarito encima, jejeje. 
Beware!






http://www.esmadrid.com/es/portal.do?TR=C&IDR=877

lunes, 23 de enero de 2012

Flora y fauna

Después de una noche de excesos, una se levanta con ese extraño aunque implacable pensamiento de compensación: compensar a tu propio cuerpo el desmelene de anoche con una actividad sana, al aire libre y a la luz del sol.
A día de hoy, ir al Rastro sigue siendo un imposible para mí (¿madrugar un domingo?jisjisjis), así que la elección era sencilla: día de flora y fauna.
La Casa de Campo de Madrid, era conocida por mí antes de venir a esta ciudad como el lugar que sale en los telediarios, y dónde siempre se habla de las prostitutas que circulan por allí.
Si las hay o no, yo no las vi (nada que ver con la c/Montera).
La Casa de Campo es un terreno extensísimo de vegetación al que se puede llegar fácilmente con las líneas 5 y 10 de metro. Con calzada para peatones y bicicletas, tiene superficie de sobra para patinar, jugar al fútbol, correr, pasear, hacer picnic y cualquier otra actividad al aire libre que se quiera (sí, he dicho cualquiera). Teniendo en cuenta que el zoológico está al lado, es el lugar perfecto para el dominguerismo familiar y/o en pareja.
Musgo en los troncos de los sauces, el parpar de los patos, el canturreo de los pájaros y el sonido del agua  cayendo entre las piedras relaja a cualquiera que se adentre en la espesura.
Volver sudada a casa y con las deportivas sucias, no tiene precio. 




domingo, 20 de marzo de 2011

retirarse al Retiro

Cuando el tiempo da una pequeña tregua a esta ciudad, no hay madrileño y turista que quiera resistirse al encanto del Retiro. El Parque del Retiro, llamado así porque era el Real Sitio del Buen Retiro para los Austrias, es el pulmón verde del centro de Madrid. Entre sus árboles, césped, y múltiples fuentes, pueden encontrarse cosas tan especiales como el Palacio de Cristal, el Palacio de Velázquez, el embarcadero con el estanque y monumento a Alfonso XIII, el Bosque del Recuerdo o la fuente del Ángel Caído.
Y es que El Retiro admite tantas posibilidades como tiempo y ganas tenga el visitante: hacer footing, patinar, dar un paseo, ir a comer en modo picnic, meterse mano revolcándose en la hierba, escuchar música, ver una exposición, o incluso que te echen las cartas. Retirarse, "al modo de la realeza", es algo que todo visitante de la capital debería probar.