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sábado, 5 de enero de 2013

A los profanos del rap


Ritmo de caja, sordo y seco: pum, cha, pupum, pum, cha.
¿Lo oyes?
Asiento. 

¿Quién dijo que el Rap era sólo aquello que escuchaban los malotes con la intención de parecer más malos?
Drogas, peleas entre bandas, pipas y pasma. Mujeres díscolas que venden sus caricias por caprichos caros, homies que se dejarían la piel por ti...barrio.

"Yo no ofrezco cuentos de hadas, sólo rap por dos monedas (...)".

La música inunda mis oídos en un torrente extrañamente suave y veloz. Las rimas me maravillan y me desencajan como a un púgil novel en sus primeros combates.
Voy en el metro hacia el trabajo, pensando en lo que ahora escribo, y miro a ambos lados: esto no es NY y no estoy en los 90. ¿Acaso el hip hop ya no tiene razón de ser?.

Pum, cha, pupum, pum, cha...
Me sumerjo otra vez en la poesía que escucho. ¿Poesía? ¿He dicho poesía? Sí, lo he dicho.
Carlos Shega dirá que no ofrece cuentos de hadas, y es cierto, pero sí ofrece historias. 
La Historia con mayúsculas la escribieron antaño señores poderosos. Pero las historias que el Shega escribe y que Hielo Beats produce podrían hacer sentirse poderoso a cualquiera.

Yo no sé mucho de ésto, ya lo dije, soy profana en la materia. Pero ya no tengo dudas: saben lo que hacen y lo que dicen, y saben cómo quieren decirlo. No todos pueden sumarse esos puntos. 
Verdades como puños que golpean la conciencia, situaciones en las que tu pellejo ha sido el suyo, ritmos que hacen acordarte de aquella gran noche...

El pasado 21 de diciembre actuaron en la Ya'sta, y los profanos que allí estábamos pasamos a ser apóstoles. No me creáis a mí si no queréis, sólo escuchadles.
Es cuestión de tiempo que se ganen el merecido hueco que los hados les reservan, porque volviendo a casa aquella misma noche, sonaban en el programa de Radio3 "La Radio de las Mil Danzas".



http://www.rtve.es/alacarta/audios/la-radio-de-las-mil-danzas/radio-mil-danzas-2-horas-underground-22-12-12/1622632/#aHR0cDovL3d3dy5ydHZlLmVzL2FsYWNhcnRhL2ludGVybm8vY29udGVudHRhYmxlLnNodG1sP2N0eD01NzIzMiZwYWdlU2l6ZT0xNSZvcmRlcj0mb3JkZXJDcml0ZXJpYT0mbG9jYWxlPWVzJmFkdlNlYXJjaE9wZW49dHJ1ZSZ0aXRsZUZpbHRlcj0mbW9udGhGaWx0ZXI9MTImeWVhckZpbHRlcj0yMDEyJnR5cGVGaWx0ZXI9Mzk4MTYmPXVuZGVmaW5lZCY=



miércoles, 19 de diciembre de 2012

Eating after midnight

-Aquí se puede cenar hasta las tres de la mañana, esto es Madrid- dijo B. poniéndose el abrigo.
-Pero es que hoy es martes-le respondí- no es viernes.
Ya no dije nada más, cogí las llaves de casa y salimos en busca de la cena.

Pasaban unos minutos de la medianoche. 
Al llegar a la puerta del VIPS están ya recogiendo las mesas de la terraza. -¿Está todavía la cocina abierta?- preguntamos. Pero la camarera niega con un simple gesto de cabeza y yo pienso para mis adentros, era de esperar.
Si a las doce de la noche cierra el VIPS, también lo hace el McDonalds, el Burguer....o al menos los de mi barrio.
Pero Madrid siempre sorprende, y una vez más me demuestra que la verdadera esencia de la cuidad se encuentra más allá de la Gran Vía y Cibeles. Que reside en algo tan grande y a la vez tan cotidiano como una gasolinera al lado de la boca de metro de Suanzes.
Línea 5, color verde, calle Alcalá, entre San Blas y Canillejas. 
La esencia del "barrionalismo" se consume en forma de pizza cuatro quesos de gasolinera recién hecha, engullida dentro del coche (porque fuera hace un delicioso frío invernal), al lado del Parque Quinta de los Molinos (que sólo he visto de noche, y aun así sé que es precioso).

Cenando pizza recién hecha a la una de la madrugada de un martes, en pantalón de chándal y en mitad de una calle cualquiera de un barrio común.
Ni luces navideñas ni centros comerciales, en Madrid se puede cenar hasta las tres, doy fe.
¡Eating after tuesday midnight!








viernes, 5 de octubre de 2012

Estado de sábado

Últimamente vivo en una especie de constante "estado de sábado".
El "estado de sábado" es aquél en el que tienes la sensación de estar todo el tiempo de vacaciones, de que los horarios no importan y que los plazos de entrega pueden modificarse como tú quieras. 
¿Es martes y el miércoles madrugas? ¡Y qué! Te vas a cenar tan ricamente al mejor restaurante chino del mundo mundial (o de Madrid), que se encuentra en el párking de Plaza España
No me preguntéis cómo se llama, porque por no tener, no tiene ni cartel luminoso ni cuarto de baño. 
Cinco mesitas a rebosar y el hecho de tener que mear en los WC del párking son bastante garantía de que si vas allí, es porque la comida es algo impresionante. ¿Qué llevaba ese pollo con verduras? No sé si lo averiguaremos algún día, pero eso era "droja de calidad"!
Ir allí es toda una experiencia digna de Isabel Coixet en Mapa de los sonidos de Tokio. Ni le sobra ni le falta nada. ¿Que no hay dinero para viajar a Oriente? ¡Pues a Pza. España a cenar!
Otro síntoma del "estado de sábado" es el hecho de satisfacer deseos sin realizar desde mucho tiempo atrás. El mío fue ver a Extremoduro en el Festival Envivo (Rivas)
¡Años y años jurándome a mí misma que si el Robe y los suyos volvían a girar iría a verles, fuese cómo fuese! Y así fue, con un frío de cojones y tras haber vivido un chaparrón digno del Diluvio Universal el día anterior, los de Plasencia nos deleitaron (a nada menos que 55.000 personas) con todo su savoir faire.

No diré nada más, sólo cerrar este post con una frase del rutilante Shega: "No estoy cansado. Cinco días sin dormir no son nada, si los cinco han sido sábados" ;)




domingo, 19 de agosto de 2012

Yo nunca...

"Yo nunca he...": así se encabeza el juego. 
Si has hecho lo que fuere que propone la frase, te toca beber, it's a game. Sino, pasas.

Si anoche hubiese jugado al Yo Nunca, la habría pasado a base de agua mineral, porque casi todo fueron novedades en una de las noches más originales que me ha regalado Madrid hasta la fecha.
Salíamos del trabajo L. y yo dispuestas a lo que la noche pudiese ofrecer, y con la incipiente promesa de que si recalábamos en La Negra Tomasa me sentaría a que me echasen las cartas.
La Negra Tomasa es un local cubano que se encuentra en la c/Cádiz 9, al lado de Sol, dónde se puede comer, beber y escuchar la mismita esencia del Caribe.
Pero Tomasa no sólo es el nombre del local, sino también el de la vidente que echa allí las cartas.
Vestida de blanco de la cabeza a los pies, con sus largas uñas esmaltadas en rosa, sus abalorios y su mesita con mantel de encaje rodeada de pequeñas imágenes de la Virgen.
Allí estábamos, sentadas frente a frente la Negra y yo, mientras ella daba la vuelta sobre la mesa a los naipes de una descolorida baraja española. 
Aclararé una cosa antes de seguir con el relato: tratándose de cosas esotéricas soy una persona bastante escéptica. Fue por ello que escuché y callé sin preguntarle por ningún asunto en concreto (al principio).
Las predicciones que me hizo las guardo para mí, pero si queréis saber si acertó, diré que mayoritariamente sí. Alucinante.
El tiempo se encargará de aclarar qué hay de cierto y qué se quedará en agua de borrajas.
Pero prosigo, la noche acababa de empezar.
El puerta de La Negra, conocido de L., nos acompañó y subió by the face a la superterraza del Hotel ME Madrid, antiguo Hotel Reina Victoria (Pza. Santa Ana). ¡Vaya edificio más bonito!
¡Qué importantes nos sentíamos pasando por delante de la cola! ¡cómo si perteneciéramos al Star System! Vista preciosa de la Plaza, luces de colores y mucho pijerío es lo que puede encontrarse allí. Para una vez es bastante.
Entonces fue cuando nuestros cuerpecitos empezaron a acumular los chupitos gratis que ofrecían los RRPP de los locales de Huertas: mojito, baileys, licor de manzana, licor de mora, piña colada...
Que si vamos al Commo, que si al Monna, que si al Sol y Sombra...hasta que recalamos en el ¿?¿?¿ (no nos preguntéis el nombre del garito, porque ni L. ni yo lo recordamos).
Se llamase como fuese, es lo de menos: lugar insulso de música insulsa...pero ¡Oh,surprise! La gente maja recala a veces en garitos así, y los más majos terminamos haciendo chupipandi.
A las 7 comenzaba a asomar el Lorenzo y yo entraba por la puerta de casa.
Madrid lo ha logrado otra vez.
¡Vivan las Girly Nights!














domingo, 29 de julio de 2012

Pecadores

En esta "fainal cauntdaun" antes de las vacaciones (y del inventario) resultaba imperioso salir a darlo todo.
S. me esperaba en Gran Vía publicando ya un nuevo estado en el Facebook...y digo yo, que si empezamos así, es que la noche promete.
Fuencarral arriba nos metimos en La Sureña, franquicia de relativamente nueva creación, dónde los cubos con 5 quintos (aquí les llaman botellines) cuestan 3 euros. Creo que no hace falta que diga que los cubos se vacían rapidísimo, jejeje.
Pasaba de la una de la mañana cuando empezamos a callejear por Chueca, y los RRPP no paraban de hacer su trabajo: "chicos, al Long Play? entrada gratis hasta las dos". Entonces yo miro a S. y le pregunto "¿nos apetece Long Play?" a lo que él me responde negando con la cabeza: "nanai, que es un antro".
Un instante después llega la segunda oferta: "chicos, al PK2? Dos copas 15 euros...
El PK2 era nuestra gran cuenta pendiente y el relaciones públicas era un chulazo rubio muy agradable de ver, así que no tardamos ni un minuto en hallar consenso: andando!
Por el camino nos íbamos entreteniendo con sanas diversiones cómo jugar al 1, 2, 3: por 20 céntimos de euro, profesiones que quitan la libido. Un, dos, tres, responda otra vez...
Cola para entrar en el PK2 y mucho rabo dentro (perdón por la expresión). ¡Aquello era un auténtico campo de nabos! ¿qué puede esperarse de una discoteca gay? pues justo eso!
Otro chulazo (ésta vez moreno y vestido con un escueto bañador) nos dio una piruleta al entrar, y entre eso, y ver que no había cola en el baño de chicas, mi veredicto estuvo hecho: la discoteca bien valía los 15 euros que acabábamos de pagar.
Aunque el Dj no era especialmente hábil, pinchó todos los temazos imprescindibles: que si Rihanna, que si Pitbull, que si el Danza Kuduro, que si la canción ganadora de Eurovisión...un no parar!
Lo que ocurrió a partir de ahí ya no es cosa que deba publicarse, cada uno que haga sus cábalas. 
Dejo a S. la última palabra ;)





viernes, 1 de junio de 2012

En un día como hoy, un poco de todo

La primavera llegó a Madrid durante un par de días, luego vino el granizo y el frío, y después llegaron los 30ºC a las diez de la noche. Aquí esto es lo normal: si preguntáis a algún madrileño os dirá que esa es la primavera de esta ciudad.
Ahora reina el calor, y apenas empezado junio, los shorts y las gafas de sol son los reyes y las reinas del streetstyle de la capital.
Y hasta aquí mi reseña meteorológica :)

Acabo de terminar un libro que se debe haber leído ya casi toda la población española "Si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven". Si alguno de vosotros pertenece al reducido grupo de quiénes aun no lo han devorado, recomendado queda desde aquí.
El libro de Albert Espinosa resulta una fuente inagotable de ese tipo de "verdades" que sólo estamos dispuestos a asimilar cuando nos llega el momento propicio. 
Voy a desgranar un par de ellas. La primera es ésta: "Al lugar donde has sido feliz, no debieras tratar de volver"  http://www.youtube.com/watch?v=2QgAxvNiiEY
La frase viene de una canción con letra de Joaquín Sabina que se encarga de poner en escena Ana Belén.

Y no es por nada eso de no regresar, sino porque en el recuerdo, el lugar en cuestión se ha convertido en eso, en recuerdo, y nunca podrá ser igual aunque tus pies lo pisen de nuevo.
Madrid es cambio.
Tan pronto te encuentras tomando un cóctel en el José Alfredo (c/Silva, 22) y hablando con el puerta sobre las profecías de Nostradamus, cómo instantes después te sumerges en una montaña rusa de música rock en el Honky Tonk
La entrada de hoy es un poco como un bol de cerezas: quieres sacar sólo una pero los rabitos de las demás cerezas se van enganchando, hasta que terminas con un puñado de ellas en la mano.
Termino pues con la segunda verdad (de las muchas que hay) en el libro: "Has de batallar con tu propio organismo, hacerle entender que todo ésto es bueno para él. El cuerpo es nuestro mayor enemigo y a la vez nuestro mejor aliado. Se queja con el esfuerzo, pero el dolor tan sólo se mantiene unos 4 o 5 segundos."








domingo, 26 de febrero de 2012

Jo, qué noche!

"¡Jo, qué noche!" es el título en castellano de la original película "After Hours" de Martin Scorsese, y que hoy me sirve para resumir felizmente lo que dio de sí la nocturnidad del sábado.
Desde que vivo en Madrid (y antes de venir aquí) me he reafirmado en la siguiente teoría: las mejores noches son aquellas de las que no esperas nada.
Un conocido de N.se marchaba a México a trabajar, y en modo semi-despedida se organizó un pequeño encuentro en La Paca (c/Valverde). Pintoresco café donde los haya, con muebles vintage y una camarera igualita a Rihanna en el videoclip con Maroon 5 "If i never see your face again".
Pues allí estábamos, con nuestros respectivos vinos y ron/sprite en mano, cuando aparecieron los Million Dollar Mercedes Band: cuatro músicos fantásticos, de pintas bohemias a mansalva, que nos deleitaron con una versión trompetera de La Lambada. 
Que si esto, que si aquello, y que si otro grupete de gente nos esperaba en el RRR Club (c/Barquillo). Pero cuando llegamos N. y yo...¡qué cola había! Antes preferimos entrar a cualquier otro sito cercano que esperarse en la puerta viendo morir la noche!
Así que sin intención y con total desconocimiento, nos metimos en el Supersonic (c/Campoamor, 3). Britpop y rock anglosajón para deleitar a los amantes del género, aunque mucho chiquillo dentro con cara de haber naufragado allí sólo porque no cobraban entrada. 
Y sucedió lo que sucede siempre: la disgregación del grupo. Unos a casita, otros que madrugan para trabajar al día siguiente...Afortunadas nosotras, que ni una cosa ni la otra, y que con todas las ganas del mundo mundial nos volvimos a aventurar hacia la entrada del RRR. ¡Y esta vez hubo suerte! La cola era la misma, pero nos pasó el típico amigo de un amigo, jejeje. Local amplio aunque lleno hasta la bandera. De una media de edad treintañera y una música fácilmente escuchable y bailable. Me gustó. 
Y cuando todo parecía calma y sosiego y ron con sprite...otra vez a innovar, otros amigos de amigos tenían lista en Charada!
¿Iba a perderme yo eso? Nanai! Que llevaba oyendo hablar del Charada un año largo, y mis pies aun no lo habían pisado. Dos plantas de música tecno-house y mucho famoseo y estupendeo. Entre los conocidos de la gran pantalla que se encontraban allí: Adrián Lastra o Alberto Ammann.
Ufff, se dio todo! Tanto tanto, que asomaba ya el lucero diurno cuando entraba por la puerta de casa. 
"Y es lo que yo te digo, los amigos de mis amigas, son mis amigos"









domingo, 22 de enero de 2012

At last...Chuecatown!

Primera reunión de coaching en el trabajo. 
El coaching es una de las tantas cosas modernas que las empresas de hoy en día, grandes multinacionales y no tan grandes, hacen "para/por" sus empleados, en aras de llevar un control mayor y una especie de motivación extra. Lo que de toda la vida se ha llamado como veamos qué tal van los números y en qué te puedo apretar las tuercas, ¿pero motivando, eh?
También debería decir que el nuestro fue un coaching entre colegas, porque otra cosa no sé si habrá, pero el buen rollo nos sobra a puñaos. Tanto es así, que otro día más, hicimos gala de algo tan madrileño como "salir a tomarse una" después de currar. 
Calle Génova arriba, fuimos a parar a La Fábrica (Biermuseum), donde cenamos las consabidas salchichas alemanas con patatas. Doy fe que hay variedad: tablas de tríos, dúos, hot dog...
De ahí, caminito a Chueca previo paso por Malasaña. Y directamente, sin rodeos ni nada, al Delirio! 15€ de entrada con derecho a dos consumiciones y lo que se tercie.
Ubicada en la c/Pelayo, 59, el Delirio, es una discoteca de ambiente, y como he leído por ahí "DLRO LiveSe trata de una sala destinada al público gay y gayfriendly que surge como fuerte alternativa a las discotecas típicas del ambiente de la capital. La planta de arriba tiene un ambiente más tranquilo con una zona de sillones. La planta inferior, con música dance y los últimos éxitos disco, dispone de un amplio espacio"
Pues sí, el espacio era amplio, pero llegó un momento en que estábamos como piojos en costura. 
Parafraseo otra vez: "mucha estupenda en muy poco espacio". La Britney sonando, los podiums a rebentar, cola en el baño: de ambiente o no, hay cosas que suceden en casi-todas las discotecas, jeje. 
Me gustó :)






viernes, 20 de enero de 2012

La lista de Guinness

Allá por 1759, un señor llamado Arthur Guinness, que había fundado su fábrica de cerveza negra pocos años antes, decidió trasladarla a Dublín y empezar así la leyenda de esta "stout" tan rica y de sabor tostado!
La que escribe, seguidora de la Guinness (que no de la cerveza en general) decidió, desde que pisase tierras mesetarias, no dejar la sana costumbre de degustar esta maravilla. Y como de descubrir sitios nuevos va este blog, ahí va mi particular y práctica "lista de Guinness" para daros pistas de dónde beberla!
Nombraré los bares/pubs por orden de visita (no es ningún top 10):
-The Thirty Three. C/Clara del Rey, 33. Música acorde a lo que se sirve, y tapa de frutos secos/aceitunas. 
-Erte. C/Veneras. Música inexplicable para el lugar, que es como un bar de pueblo con parroquianos incluidos, pero bebiendo cervezas de importación de lo más exquisito. A dos tapas por pinta, a la tercera pinta, ya te dan las buenas noches y cierran por fuera, aunque dentro puedes quedarte hasta las 4 y pico.
-Moore's. C/Barceló, 1. Si insistes, el macizo/antipático camarero (ni idea si aun existe) te pone frutos secos con la pinta...si tiras el culín de la pinta al suelo y le toca fregarlo, te mira un poco mal, jeje.
-O'Connell's. C/Espoz y Mina, 7. Sin tapa con la pinta, pero con platos de salchichas con patatas bastante recomendables. A veces dan descuentos cerca de la entrada. Todo es ponerse.
-O'Neill's. C/ Príncipe 12. Si tapa. Los camareros son 50% autóctonos de las tierras verdes. Ni rastro de tapa, aunque puedes ir a ver el partido que sea, del deporte que sea, el día que sea.
-Dubliners. C/Espoz y Mina, 7. Al lado del O'Connell's. Con patatas rancias acompañando a las pintas. Creo que ambos son del mismo dueño...
Lo sé, lo sé...hay muchos más. Seguiré investigando!



                                                   





martes, 20 de diciembre de 2011

Joy!

Joy: alegría, recocijo...son algunos de los sinónimos al castellano de la palabra anglófona.
Fue en aquellas tierras, además, donde nació allá por los setentas la Joy Division.

En Madrid también hay Joy, sólo que se apellida Eslava y es un teatro/sala de fiestas/conciertos.
Anoche tuvimos joy, en todos los sentidos. Cena de empresa en la Joy Eslava, y yo más contenta que unas castañuelas al poder tachar de mi lista la visita al mítico lugar. "La joy", como se dice aquí, es un pedacito del Madrid obligatorio de visitar si vienes "del poble" y sales de fiesta.
Porteros exsoviéticos trajeados con pinganillo y lista, guardarropa gratis (el mejor invento de mundo mundial), fotocall, camareros sirviendo calamares,risotto de boletus y pollo a la mostaza y... mucha gente!
Entre staff variado (Tommy, Pepe, Hackett), visuals, modelos, diseñadoras y demás agregados, estábamos nosotros. ¿Cenar? ¿Pa' qué? Barra libre hasta agotar existencias, o hígado, o vasos sin romper, jejeje (eso pensó alguno).
Rihanna, Gaga y Britney como anfitrionas de lujo, y hasta nos atrevimos con Pitbull!
Pese a quedarnos casi los últimos dentro de la Joy, los más aguerridos provaron suerte en Chuecatown.
La que escribe, como abría tienda por la mañana, guardó los tacones en el bolso e hizo ese gesto taaan de Carrie Bradshaw: silvidito y..taaaaxiii!





domingo, 18 de diciembre de 2011

Llevarse la palma

La Navidad a la vuelta de la esquina, y N. y yo aún no habíamos tenido nuestra "cena de empresa". Celebrábamos la entrega (porfin!) de su sempiterno proyecto, mi nuevo trabajo, y poníamos solución a los demasiados meses que nos habían tenido separadas.
Metro San Bernardo, línea 4: hoy toca c/ La Palma y alrededores.
Hace un frío de narices pero la calle está llena de gente, ambientazo everywhere! Y es que todos estamos igual: apurando en cenas de empresa, últimas salidas, despedidas antes de volver a las ciudades/pueblos respectivos para pasar las fiestas navideñas...
Nuestro primer alto es Estocolmo Bärs, un minibar de luz anaranjada y cálida, pequeño, estrecho, donde se dice que hacen unos perritos calientes riquísimos. Catarlos, no los caté, pero conste que si los vi/olí y pintaza tenían. (Nota mental: mojito y perrito para la próxima).
La siguiente parada en la ruta fue la Sala Siroco, en la c/San Dimas. El trayecto de un lugar al otro dura como unos 3 minutos a pie, pero es increíble la cantidad de locales que encuentras en esos 3 minutos, y todos llenos!
La Sala Siroco, que consta de dos plantas, tenía un público peculiar, y en la planta superior, un dj más peculiar aún: en el cubil donde pinchaba había alojado a su pobre novia, que con cara de asco absoluto y arrebujada en su anorac, aguantaba el trabajo de su chico. Querida pareja, si me leyeseis por alguna casualidad fortuita: no lo hagáis más! A ella daban ganas de adoptarla o abofetearla, y a él...a ver...si vas a llevar una camiseta que ponga "grunge is dead", asegúrate antes de que el "dead" no eres tú, querido, que no se podía ser más soporífero y sinsustancia!
Ufff, desahogada me hallo, prosigo el relato.
En la planta sótano era donde se encontraba la chicha: otro dj (made in Denia, Ximo!) y otro tipo de gente. 10€ con consumición, y por momentos aquello iba llenándose. Que si uno te pregunta si llevas el sujetador azul (lo llevaba!), que si otro es de una banda de Benetússer (la terreta está en todas partes), cotilleo por aquí, bailecito por allá, cervecita...¡hasta Clark Kent estaba allí! No es coña, Clark Kent (que NO Superman) se hallaba en el local. Aix, qué lástima, si se hubiese traído una versión más festiva de sí mismo...
Y hasta aquí puedo escribir, porque fue el momento en que logré salir dirección al bus nocturno que me llevaría a casa. Sólo N. puede desvelar el resto de la historia.













domingo, 30 de octubre de 2011

Excali Vallekana

Me ha costado meses ir, pero al fin lo he conseguido!
La Villa de Vallekas (con k, por supuesto) era un territorio inexplorado y altamente mitificado por mí en el terreno nocturno.  
S., a cual hacía demasiados meses que no veía, fue mi cicerone de lujo. Tan  estupenda como es, lució wapísima para la ocasión su camiseta de los Kiss y unas botitas de taconazo con calcetines rosas, genio y figura!
Salida del metro Nueva Numancia, línea 1, y nos ponemos a callejear. Afortunadamente, los señores/as que regentan la nochea heavy vallekana, fueron muy considerados al poner los locales uno cerca de otro, para no hacer dar vueltas innecesarias y poder disfrutar de lo mejor de cada parroquia. Y sí, digo parroquia, porque el término "parroquiano" debió inventarse para lugares como el Kaos. Dónde la gente vuelve semana tras semana, mes tras mes, y año tras año (me consta que llevan unos 10 años ya!). Qué encanto de dueño, de camareras, de ambiente, lleno de heavys de la movida ochentera, los genuinos!
Fue en el Kaos donde probé mi primer "kali con mora", rico rico y nada caro! Bebida que ya nos acompañaría el resto de la aventura.
De ahí movimos al Hebe, más grande en tamaño, con escenario para conciertos, y hasta con cocina (S. dice que los bocatas de lomo y queso del lugar, se salen). Empezaron pinchando rock español y la cosa degeneró en Ska (para mí, un poco gusta, un mucho, cansa), y las cosas raras que nos habían comenzado a pasar se multiplicaron, jeje.  Así que nos dirigimos al punto álgido del viaje, el templo mítico, el antro que sobrevivió a cualquier otro: el Excalibur!
Las mujeres entramos gratis (minipunto a favor!) y en el recibidor, una pequeña vitrina con algun yelmo, hacha, y demás armas medievales te indican claramente dónde vas a entrar. Paredes pintadas con nombres de grupos y algunas portadas de sus discos: Obus, Ozzy, Lujuria, Easy Rider...Dos plantas con billares, futbolín y pista para conciertos, inundadas a ese volumen infernal con que los heavys escuchan su música. ¿Hablar allí? a grito pelao! Camisetas variopintas, pintas de todas las edades, y mucho "air guitar" en la pista de baile.
Mi cuerpo hoy descansa en paz aunque mi garganta se quedó en el Excali. Feliz como una perdiz!






domingo, 4 de septiembre de 2011

18362

18362. Me quedo mirando el número de la pulsera que me da el anfitrión de la fiesta y luego echo un vistazo al local. Sí, hay gente, ¿pero de verdad soy la persona 18362?
Estamos en la Calle Valverde 11, en La Chula de Valverde. Barra libre de tintos o cañas mostrando nuestra pulserita azul: es cómo ir al FIB, pero gratis y sin playa, jeje.
El sitio no nos disgusta, además enfrente está el Ya'sta, que se convierte a esas horas en una peregrinación de lo más granado entre los portadores de piercings, tatoos, pelos de colores, medias de rejilla y un sinfín de estilismos que me recuerdan a mí misma no hace tanto!
Cómo la noche es joven, pero no lo era tanto el personal de La Chula,  N. y yo decidimos hacer un viaje en el tiempo sin cambiar de barrio: primer round en El Fabuloso (sí, sí, vamos tanto que parecemos socias) dónde vimos a Nancho Novo y Carlos Díez, y de ahí a La Vía Láctea.
Calle Velarde 18, La Vía Láctea es uno de esos locales míticos ochenteros de la ciudad, uno de esos a los que hay que entrar sólo para poder decir yo estuve ahí. Pues nosotras estuvimos: extraña iluminación (te ves las caras con todo el mundo, no hay penumbras) y decoración original y retrofuturista es lo que encontrareisallí (me abstengo de comentar la música porque debe ser que esa noche el pincha estaba poco lucido...).




lunes, 8 de agosto de 2011

Viajando sin salir

Parece que este verano me depara un "modo de vacaciones inexistente", y me ata las patitas a esta ciudad que aunque me encanta, no tiene playa ni momentos de relax.
Afortunadamente, y para lidiar mejor con las circunstancias, Teotihuacan llegó a la capital de la mano de Caixa Forum.
Cerca de Ciudad de México, la ciudad de Teotihuacan se alzó impresionante muchos siglos atrás, uniendo la Pirámide de la Luna y la Pirámide del Sol a través de la denominada Calzada de los Muertos. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987, en estos días, y hasta noviembre, Caixa Forum recoge algunos de sus vestigios en forma de pinturas murales, vasijas de arcilla o estelas de jadeita.
Aunque breve y de escasa información, la exposición ayuda a ver más allá de la mirada europea, pica la curiosidad sobre serpientes emplumadas y simbologías fantásticas, y personalmente... me recuerda a mis años de facultad!
El plan de "viaje sin salir" se puede completar si la comida/cena se hace en Wok to Walk (c/ Hortaleza, 7) donde preparan al instante y a tu gusto tallarines o arroz, con gran variedad de condimentos y extras.
Y si ya uno no puede más y necesita playa urgentemente, pues en la misma calle, puede rematar la noche en el Areia: tumbadito en modo chill, con arena bajo los pies! sí,sí, arena...se recomienda descalzarse.



miércoles, 27 de julio de 2011

¿Pasta italiana & famoseo?

Una de mis compañeras de trabajo, D., que se las sabe todas y todos los lugares de Madrid, me dijo hará una semana, de un bar para cañear dónde servían buffet libre de pasta y verduritas con las birras. Huelga decir que esa misma tarde ya estábamos N. y yo viendo si aquello era cierto.
El Pepa Tencha, ubicado en la c/Apodaca, 3, fue tan difícil de encontrar que tuvimos que subir y bajar la calle hasta dar con él, jijiji, cegatas. Pero, oh, my god! En una de las mesitas de la puerta, se hallaba una celebrity de la jet de rancio abolengo madrileño con su nuevo novio (tan nuevo, creo yo, que aun no lo había visto en las revistas del cuore). ¡Tenemos que entrar aquí sí o sí!
Un bol de pasta enorme se hallaba en la barra de la entrada, pero sólo uno. Así que decidimos sentar el culete en mesa hasta ver aparecer el resto del buffet soñado. La caña (que es un doble en tamaño) costaba 3€, y el camarero, más majo que las pesetas, nos trajo unas patatas para acompañar.
Que si blabla, que si jeje, y vemos que ya no queda cerveza, que la barra de la entrada está a rebentar de gente, y que ni por asomo existe el buffet!! Así que ni cortas ni perezosas, le decimos a ese amor de camarero que nos traiga otras dos cañas, y que porqué no está el buffet del que nos habían hablado. Compartiré la información con vosotros: el buffet maravilloso sólo se ponía miércoles y sábado, cachis!. Dicho ésto, debimos poner morritos o parecer unas muertas de hambre (en el sentido literal), porque al terminarnos las aceitunas que vinieron con la segunda caña, el camarero nos trajo un plato de patatas "by the face".
La conclusión es obvia, volveremos un miércoles o un sábado. Ah! id meadas, que vaya pocilga de WC para tan bonito local, una lástima.



domingo, 24 de julio de 2011

Sala Caracol

Me prometieron metaleo y al final lo máximo que rasqué fue algo similar a un híbrido de Reincidentes+ Skap+Porretas, que no estuvo nada mal. ¡Grandes los Ayuso!
La Sala Caracol, situada en la c/Bernardino Obregón 18, organiza bastante amenudo conciertos con grupos noveles, para lanzarlos al estrellato, a manos de managers hambrientos, o de gruppies salidas, con mayor o menor suerte.
Entrada gratis y un par de tubos gratis también, permitieron que el presupuesto se destinase a un pincho de tortilla de patatas del grosor de un flotador de playa en el bar El Valle (c/Sebastián Herrera, 6), al ladito. Camareros antipáticos para compensar una tortilla decente aunque sin más pretensiones que el grosor extremo, y una empanada de atún con tomate de pintaza rica rica. 
Terminado el concierto y escuchados los 5 grupos (estoy en la incógnita de cuál fue el ganador de la noche) N. & company nos acercamos hasta la zona de Lavapiés, donde decidimos aventurarnos al pub El Juglar. Mejor no me explayo sobre éste lugar porque sería una ristra de "feísmo tras feísmo" y tampoco hay que ensañarse.
Me he quedado con las ganas de volver a la Sala Caracol, y recorrer Lavapiés de día, sin prisas ¿quién sabe qué podría depararme?




viernes, 24 de junio de 2011

Maderfaker!

No, no estoy insultando a nadie. Es la única manera que se me ocurre para describir la sensación que tuve de vivir un asombroso viaje espacio/tiempo.
Hace un par de sábados, la incombustible N. y yo pisamos el Maderfaker, pub de música a lo Soul Train.
¿Quién de los presentes no conoce el programa Soul Train? Pues que no siga leyendo sin antes pinchar este link:


N. con su babydoll de cuello marinero, y ésta que escribe, con mi sudadera de Mickey Mouse, entramos al lugar como dos pipiolas poperas y salimos de allí hechas unas auténticas "nigga setenteras"!
¿Cómo es posible que a N. no se le rizase más el pelo entre baile y baile? ¿O cómo a mi no se me abrieron las perneras de los vaqueros hasta volverse pantalones de campana tras un par de pasillitos? Es algo que todavía no hemos logrado comprender, jejeje.


Sólo hay que pasarse por San Vicente Ferrer, 17, en Malasaña, y estar listos para lo que ellos llaman "Sesiones Madrid es negro".

domingo, 22 de mayo de 2011

Pisando La Latina

La Latina: parada de metro, barrio, teatro...Mil y una veces había escuchado desde que vivo aquí: ¿aun no has salido por La Latina? Pues no, aun no había.
La Latina es esa zona, me atrevería a decir, por donde siempre sale la gente que va a Madrid, pero que no es de Madrid: "Que si ves a Casa Lucio a comer unos huevos rotos, que si sal por la Cava Baja que verás que ambiente..." Todo eso es cierto, como lo es también que los hippijos treintañeros se han hecho fuertes en la zona.
Ellos, camisas planchadas e impolutas, descuidadamente puestas por fuera del pantalón, zapatos náuticos o deportivas de renombre en edición limitada. Ellas, subidas al tacón, dándolo todo (que sí, que está mal decir esto, pero ver a alguna es como escuchar el grito de: se me pasa ya el arroz, así que lo estoy regalando!). Resumiendo, ellas y ellos, y mi amiga N. y yo también, entramos al Deli, pequeño bar situado en la Pza. de la Paja, donde los mojitos son bebida imprescindible y las tartas, muffins y macarons, la comida que los acompaña. Decoración coqueta con un aire a la casita de caramelo que habitaba la bruja que quería zamparse a Hansel y Gretel. Si el azúcar no os motiva, entrad sólo a tomaros un doble, el resto no sale a cuenta.
Así que una vez pisado el Deli, había dos opciones: cenar castizo o cenar barato. Nosotras optamos por lo segundo: kebab en mano, sentaditas en la Pza. de los Carros, repasamos lo humano y lo divino entre la multitud que hacía botellón (¿en Madrid el botellón es legal?).
Si la economía lo permite, no está de más ir a tapear al Juanalaloca, dónde se lleva gran fama el pincho de tortilla, aunque los demás no desmerecen nada.


viernes, 29 de abril de 2011

De Valverde a la Corredera Baja

Como quien no quiere la cosa, entras a tomarte unas cañas y sales no sabiendo cómo ni dónde. Esto puede pasarte en muchos sitios de Madrid, por ejemplo, en el trayecto de la calle Valverde a la Corredera Baja de San Pablo.
Si tu abuela se ha deshecho de los sofás con tapizado de flores o de las lámparas con flecos (de esas que cogen todo el polvo, sí) y lo echas de menos, nada mejor que empezar la ruta por el Lolina, donde las cañas están inmersas en ese resabido ambiente abuelil, y donde los modernos campan a sus anchas y cuelgan "arte" en las paredes esperando alguna alma caritativa que les compre sus fotomontajes pegaditos en cartón pluma (llamar a una foto ¿Emmental?, un título sonoro, no hay duda).
Caña tras caña la vejiga pide paso a lo inevitable y entonces es cuando se revela la auténtica esencia de un local: en su cuarto de baño. El Lolina tiene papel y una tierna pintada que reza algo parecido a esto: te quiero bicho, con amor del que no hace sufrir. Un 10 para el/la poeta!
Con tanta belleza en la retina, N. y yo, (N. siempre me descubre lo mejor de esta ciudad) vamos hasta la Corredera Baja de San Pablo donde nos aguarda La Realidad, jiji, y no, no estoy de coña, el sitio se llama así. Cañas a buen precio e ídem puedo decir de los dobles es algo que ya conocíamos, pero hoy hemos descubierto que ponen pinchos de tortilla de bastante buena pinta (apuntado queda en la lista mental para otro día). Más modernos y más trendseters se reunen en el local, de donde Pablo Rivero (el Toni de la serie Cuéntame) es asiduo.
Sólo me queda desear a los profanos, enjoy it!

domingo, 10 de abril de 2011

Los bajos de Argüelles

Años atrás, en una de mis primeras excursiones por la capital, me llevaron a la zona de los bajos de Argüelles. Bebimos cerveza en una maceta de las que usan las señoras para plantar geranios en El Macetero y luego nos aventuramos a probar la "leche de pantera" en El Chapandaz (qué cosa más rica, mare!). Fue una gran noche, hasta me llevé por la cara una camiseta!
Pero de eso, lo he dicho, hace años. Anoche volví a los bajos y aunque no hice nada parecido, me consta de buena tinta que la leche de pantera sigue estando igual de rica y sube igual de fácil, jejeje.
Si sois fieles seguidores de los Maiden, devotos de Apocalyptica o Manowar, o acólitos irredimibles de los Judas Priest, los locales que hay en los bajos resultarán un regalo para vuestros oidos. De edades entre los 17 y los veintipocos, melenas lustrosas y camisetas negras, los nuevos heavys son casi los dueños de esta zona. Una única pega, cierran prontito. Máximo a las 3, los bajos ven desfilar con los minis en la mano a sus peregrinos hacia el Pub Gres, donde por 4 euros puedes quedarte hasta ver amanecer, aunque la música ya no sea tan potente.