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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Eating after midnight

-Aquí se puede cenar hasta las tres de la mañana, esto es Madrid- dijo B. poniéndose el abrigo.
-Pero es que hoy es martes-le respondí- no es viernes.
Ya no dije nada más, cogí las llaves de casa y salimos en busca de la cena.

Pasaban unos minutos de la medianoche. 
Al llegar a la puerta del VIPS están ya recogiendo las mesas de la terraza. -¿Está todavía la cocina abierta?- preguntamos. Pero la camarera niega con un simple gesto de cabeza y yo pienso para mis adentros, era de esperar.
Si a las doce de la noche cierra el VIPS, también lo hace el McDonalds, el Burguer....o al menos los de mi barrio.
Pero Madrid siempre sorprende, y una vez más me demuestra que la verdadera esencia de la cuidad se encuentra más allá de la Gran Vía y Cibeles. Que reside en algo tan grande y a la vez tan cotidiano como una gasolinera al lado de la boca de metro de Suanzes.
Línea 5, color verde, calle Alcalá, entre San Blas y Canillejas. 
La esencia del "barrionalismo" se consume en forma de pizza cuatro quesos de gasolinera recién hecha, engullida dentro del coche (porque fuera hace un delicioso frío invernal), al lado del Parque Quinta de los Molinos (que sólo he visto de noche, y aun así sé que es precioso).

Cenando pizza recién hecha a la una de la madrugada de un martes, en pantalón de chándal y en mitad de una calle cualquiera de un barrio común.
Ni luces navideñas ni centros comerciales, en Madrid se puede cenar hasta las tres, doy fe.
¡Eating after tuesday midnight!








viernes, 5 de octubre de 2012

Estado de sábado

Últimamente vivo en una especie de constante "estado de sábado".
El "estado de sábado" es aquél en el que tienes la sensación de estar todo el tiempo de vacaciones, de que los horarios no importan y que los plazos de entrega pueden modificarse como tú quieras. 
¿Es martes y el miércoles madrugas? ¡Y qué! Te vas a cenar tan ricamente al mejor restaurante chino del mundo mundial (o de Madrid), que se encuentra en el párking de Plaza España
No me preguntéis cómo se llama, porque por no tener, no tiene ni cartel luminoso ni cuarto de baño. 
Cinco mesitas a rebosar y el hecho de tener que mear en los WC del párking son bastante garantía de que si vas allí, es porque la comida es algo impresionante. ¿Qué llevaba ese pollo con verduras? No sé si lo averiguaremos algún día, pero eso era "droja de calidad"!
Ir allí es toda una experiencia digna de Isabel Coixet en Mapa de los sonidos de Tokio. Ni le sobra ni le falta nada. ¿Que no hay dinero para viajar a Oriente? ¡Pues a Pza. España a cenar!
Otro síntoma del "estado de sábado" es el hecho de satisfacer deseos sin realizar desde mucho tiempo atrás. El mío fue ver a Extremoduro en el Festival Envivo (Rivas)
¡Años y años jurándome a mí misma que si el Robe y los suyos volvían a girar iría a verles, fuese cómo fuese! Y así fue, con un frío de cojones y tras haber vivido un chaparrón digno del Diluvio Universal el día anterior, los de Plasencia nos deleitaron (a nada menos que 55.000 personas) con todo su savoir faire.

No diré nada más, sólo cerrar este post con una frase del rutilante Shega: "No estoy cansado. Cinco días sin dormir no son nada, si los cinco han sido sábados" ;)




domingo, 23 de septiembre de 2012

El Parque Europa

Última noche del verano, o casi.
¡Aprovechando hasta el postrer momento la falda corta y las sandalias!

Si este año no se ha podido viajar en vacaciones, no hay que lamentarse por lo no visitado allende las fronteras. En Torrejón se las han ingeniado para no echar de menos lo más típico de un "traveling": las fotos posando al lado de los monumentos.
Torrejón de Ardoz es una localidad cercana a la capital, en la cual se encuentra El Parque Europa.
Por la módica cantidad de 3 euros de párking (hasta las 2.00 de la madrugada en verano) puedes contemplar los monumentos más emblemáticos de Europa sin salir de unos pocos metros cuadrados.
Brisita nocturna, aire puro y la Puerta de Brandemburgo erigiéndose ante nosotros al cruzar el umbral de lo que B y yo decidimos re-bautizar como el "chonipark europeo".
Pero... ¡un momento! Reconozcamos primero los méritos del Parque Europa antes de entrar a machete: 
Si no se ha tenido nunca la suerte de viajar por Europa, es una manera cercana y barata de ver lo más significativo de los monumentos del viejo mundo, y un lugar precioso para dar un paseo nocturno o para un día familiar que mezcle un poco de cultura y actividades infantiles.
Hasta aquí, un 10! 
Pero...¡ay amigos! si sois un poco snobs, o si habéis viajado a algunos de esos lugares, o si simplemente estudiasteis Historia del Arte (creo que a mi me toca un poco de todo eso) no podréis dejar de ver detalles como los siguientes: lo poco cabezón que es el David de Miguel Ángel, lo horriblemente reproducida que está la Fontana di Trevi, o lo enanérrimo que resulta el London Bridge...
¿Es mejor eso que nada? ¡Por supuesto! 
Mi recomendación para redondear la jornada: comer/cenar después un Pizza Hut o un Foster's en un Centro Comercial. ¡Livin' la vida choni!








lunes, 3 de septiembre de 2012

El Jardín Secreto

El otoño ya ha llegado a Madrid, y con él mi primera camisa vaquera de manga larga y tachuelas!
Domingo de libranza y actividades placenteras: paseo, compritas y descubrimiento de nuevos lugares.
Con todo lo que está cayendo (y lo que nos queda todavía por ver), y a pesar de la subida del IVA, yo sigo teniendo fe en mi propia creencia: si me diesen una tarjeta de crédito con cash infinito, sacaba solita a España de la crisis, jejeje. ¡Señor Rajoy, vaya haciendo las maletas!
Y dicha esta gansería, paso a descubriros un par de nuevos sitios del Madrid inexplorado.

Gran Vía arriba y abajo, resulta inevitable que a una le rujan las tripas después de toda la tarde, así que allí estaba B. para resolver aquella necesidad tan primaria.
En la calle San Bernardino, 1 se encuentra el Restaurante Chino Jin Jin
Es uno de esos tugurios encantadores, dónde sabes que la comida china estará rica de verdad porque a sus mesas se sientan en gran mayoría los propios compatriotas.
Pizza china (una especie de crêpe de algas riquísima), fideos de arroz tropocientas delicias (llamarlos tres delicias sería altamente injusto) y pollo tailandés (sólo apto para los paladares a prueba de picante) fueron los platos de nuestra cena.
-Hay que reservarse para el postre-dijo B.- y eso hicimos. 
Sin andar mucho más nos hallábamos frente a El Jardín Secreto (c/San Bernardino, 22).
¿Sabéis esos sitios que te hacen sentir como si te hubieses tragado purpurina y cagado estrellas doradas y relucientes? Pues el Jardín Secreto es, sin duda, el lugar más así de todo lo que llevo visto en Madrid.
Mesitas de colegio, taburetes de madera como los de la casita de Blancanieves y los 7 enanitos, cortinas de astros plateados, cuentos en las paredes y hasta un árbol con caracolas de luz anaranjada como frutos colgantes. ¡Queridos Piterpanes, el País de Nunca Jamás es éste lugar!
Tan trabajada decoración está en consonancia a una carta igualmente cuqui: tartas de chocolate de infarto, infusiones de frutos exóticos, copas de cava...
Ningún detalle dejado al azar para este establecimiento que es, cuánto menos, el lugar ideal para una primera cita si la pareja en cuestión es un poco bastante cursi. 
Terminaré la entrada de hoy con una frase digna del musical El Rey León: "Un auténtico deleite visual" :)








jueves, 16 de agosto de 2012

El Templo de Debod

Se acabaron las vacaciones y la estación del AVE vuelve a ser ese lugar dónde el tiempo se desdibuja.
Nevera vacía, lavadora llena...volver del descanso estival el día de la Virgen de La Paloma augura comercios cerrados y día de relax.
El Paseo Pintor Rosales es el lugar perfecto para un día cómo este. 
Zona ajardinada para pasear, teleférico para contemplar a vista de pájaro la ciudad de Madrid y el Templo de Debod como una puerta mágica hacia el Egipto ptolemaico.
El Templo de Debod es un edificio del siglo II a.C. que mandó erigir el rey Meroe Adjalamani, y que a través de la UNESCO llegó a Madrid en 1968. Con una capilla dedicada a los dioses Amón e Isis, la construcción egipcia es una de las pocas muestras de sus características que puede verse en España.
En Madrid se dice que el mejor atardecer de la ciudad es el que puede verse desde aquí. Y aunque yo no diría tanto (he visto un par de atardecer más bonitos), cierto es que el lugar bien merece una visita, unas cañas en alguna de las terrazas cercanas, y una cenita a posteriori en La Creperie.
Haciendo placentera la vuelta a la rutina.





domingo, 29 de julio de 2012

Pecadores

En esta "fainal cauntdaun" antes de las vacaciones (y del inventario) resultaba imperioso salir a darlo todo.
S. me esperaba en Gran Vía publicando ya un nuevo estado en el Facebook...y digo yo, que si empezamos así, es que la noche promete.
Fuencarral arriba nos metimos en La Sureña, franquicia de relativamente nueva creación, dónde los cubos con 5 quintos (aquí les llaman botellines) cuestan 3 euros. Creo que no hace falta que diga que los cubos se vacían rapidísimo, jejeje.
Pasaba de la una de la mañana cuando empezamos a callejear por Chueca, y los RRPP no paraban de hacer su trabajo: "chicos, al Long Play? entrada gratis hasta las dos". Entonces yo miro a S. y le pregunto "¿nos apetece Long Play?" a lo que él me responde negando con la cabeza: "nanai, que es un antro".
Un instante después llega la segunda oferta: "chicos, al PK2? Dos copas 15 euros...
El PK2 era nuestra gran cuenta pendiente y el relaciones públicas era un chulazo rubio muy agradable de ver, así que no tardamos ni un minuto en hallar consenso: andando!
Por el camino nos íbamos entreteniendo con sanas diversiones cómo jugar al 1, 2, 3: por 20 céntimos de euro, profesiones que quitan la libido. Un, dos, tres, responda otra vez...
Cola para entrar en el PK2 y mucho rabo dentro (perdón por la expresión). ¡Aquello era un auténtico campo de nabos! ¿qué puede esperarse de una discoteca gay? pues justo eso!
Otro chulazo (ésta vez moreno y vestido con un escueto bañador) nos dio una piruleta al entrar, y entre eso, y ver que no había cola en el baño de chicas, mi veredicto estuvo hecho: la discoteca bien valía los 15 euros que acabábamos de pagar.
Aunque el Dj no era especialmente hábil, pinchó todos los temazos imprescindibles: que si Rihanna, que si Pitbull, que si el Danza Kuduro, que si la canción ganadora de Eurovisión...un no parar!
Lo que ocurrió a partir de ahí ya no es cosa que deba publicarse, cada uno que haga sus cábalas. 
Dejo a S. la última palabra ;)





jueves, 26 de julio de 2012

De guiri en la ciudad

Adivina adivinanza: ¿Qué clase de persona te encuentras andando Alcalá hacia Cibeles, en el mes de julio, a las 16.00hrs, bajo un sol de justicia?
La respuesta es muy fácil: ¡un guiri!
Ya que ésta semana ha sido un ir y venir de visitas, dedico la entrada de hoy a mis queridos "guiris autóctonos". Familiares y amigos que se pasan por Madrid y te alegran, y te hacen sentir un poco más madrileña de lo que creías cuando les enseñas "tu ciudad".
Si la crisis sólo aprieta "suavemente" (y uno no puede permitirse viajar al extranjero), hacer de extranjero dentro de la Península es una muy buena opción para el período vacacional.
Así que ahí va mi planning de visitas típicas y tópicas para una escapada fugaz a la capital:
-Visitar algún Museo. Imprescindible si te gusta el Arte, o si simplemente quieres quedar de "cultureta" con tus amistades al volver. Hay mil alternativas, elegir una corriente artística que satisfaga nuestro gusto será relativamente sencillo.
-Subirse a ver las vistas desde el antiguo Palacio de Comunicaciones, hoy sede del Ayuntamiento de Madrid. El edficio, recién restaurado, es una joyita arquitectónica con vistas a Cibeles, AlcaláColón y más allá. Puede subirse al mirador gratuitamente y además cuenta en su interior con sala de descanso con wifi (los pies cansados lo agradecen mucho!).
-Comer un bocadillo de calamares en la Pza. Mayor o en el Brillante, y si hay que merendar, que sean unas tortitas con nata y sirope en Vips (les pirran las tortitas a los madrileños, qué cosas...)
-Ir a alguna manifestación, marcha, concentración...todas pasan o empiezan en Cibeles o Neptuno. Desde la celebración de la Eurocopa a manos de "la Roja", hasta una caminata de órdago llegada desde el norte con mineros incluidos.
-Terminar el día bebiéndose un copazo en una terracita o local con aire acondicionado por la calle Gravina (aunque odie el Gintonic tengo que admitir que está muy de moda), y después levantarse de la silla sin saber ni qué ni cómo.

Por mi parte espero con ansia unos días de playa y relax: en breve seré yo quien esté por Valencia haciendo de guiri! Quién lo diría!



jueves, 8 de marzo de 2012

La esquina dorada

A veces, la rutina y el horario extraordinario te llevan a semanas de existencia a lo walking dead: trabajo-compra-lavadora-casa-trabajo.
Pero iré al grano, porque últimamente en mi vida está muy in vogue eso de "si bueno y breve..."
Tomaos tres horas de una tarde cualquiera para vosotros.
Elegid una compañía grata, y saboread un café o lo que queráis en el Starbucks que da a Alcalá, justo en la esquina con la c/Virgen de los Peligros (el nombrecito es perfecto!).
Sentaos un par de sillones que den a los grandes ventanales y...y ya está! No hay que hacer nada más. Que pase el tiempo. Bebed el café, hablad de lo que sea, relajaos, reíros un rato, cambiad tropocientas veces de postura...todo vale.
La tarde irá pasando y la luz irá cambiando, y se obrará la magia. La magia llega sola, a poquitos o de repente. Miras por la ventana y allí está: el Teatro Alcázar iluminado, el Madrid vivo transitando por la calle en esas horas rojizas. 
Me gusta.



domingo, 22 de enero de 2012

At last...Chuecatown!

Primera reunión de coaching en el trabajo. 
El coaching es una de las tantas cosas modernas que las empresas de hoy en día, grandes multinacionales y no tan grandes, hacen "para/por" sus empleados, en aras de llevar un control mayor y una especie de motivación extra. Lo que de toda la vida se ha llamado como veamos qué tal van los números y en qué te puedo apretar las tuercas, ¿pero motivando, eh?
También debería decir que el nuestro fue un coaching entre colegas, porque otra cosa no sé si habrá, pero el buen rollo nos sobra a puñaos. Tanto es así, que otro día más, hicimos gala de algo tan madrileño como "salir a tomarse una" después de currar. 
Calle Génova arriba, fuimos a parar a La Fábrica (Biermuseum), donde cenamos las consabidas salchichas alemanas con patatas. Doy fe que hay variedad: tablas de tríos, dúos, hot dog...
De ahí, caminito a Chueca previo paso por Malasaña. Y directamente, sin rodeos ni nada, al Delirio! 15€ de entrada con derecho a dos consumiciones y lo que se tercie.
Ubicada en la c/Pelayo, 59, el Delirio, es una discoteca de ambiente, y como he leído por ahí "DLRO LiveSe trata de una sala destinada al público gay y gayfriendly que surge como fuerte alternativa a las discotecas típicas del ambiente de la capital. La planta de arriba tiene un ambiente más tranquilo con una zona de sillones. La planta inferior, con música dance y los últimos éxitos disco, dispone de un amplio espacio"
Pues sí, el espacio era amplio, pero llegó un momento en que estábamos como piojos en costura. 
Parafraseo otra vez: "mucha estupenda en muy poco espacio". La Britney sonando, los podiums a rebentar, cola en el baño: de ambiente o no, hay cosas que suceden en casi-todas las discotecas, jeje. 
Me gustó :)






viernes, 20 de enero de 2012

La lista de Guinness

Allá por 1759, un señor llamado Arthur Guinness, que había fundado su fábrica de cerveza negra pocos años antes, decidió trasladarla a Dublín y empezar así la leyenda de esta "stout" tan rica y de sabor tostado!
La que escribe, seguidora de la Guinness (que no de la cerveza en general) decidió, desde que pisase tierras mesetarias, no dejar la sana costumbre de degustar esta maravilla. Y como de descubrir sitios nuevos va este blog, ahí va mi particular y práctica "lista de Guinness" para daros pistas de dónde beberla!
Nombraré los bares/pubs por orden de visita (no es ningún top 10):
-The Thirty Three. C/Clara del Rey, 33. Música acorde a lo que se sirve, y tapa de frutos secos/aceitunas. 
-Erte. C/Veneras. Música inexplicable para el lugar, que es como un bar de pueblo con parroquianos incluidos, pero bebiendo cervezas de importación de lo más exquisito. A dos tapas por pinta, a la tercera pinta, ya te dan las buenas noches y cierran por fuera, aunque dentro puedes quedarte hasta las 4 y pico.
-Moore's. C/Barceló, 1. Si insistes, el macizo/antipático camarero (ni idea si aun existe) te pone frutos secos con la pinta...si tiras el culín de la pinta al suelo y le toca fregarlo, te mira un poco mal, jeje.
-O'Connell's. C/Espoz y Mina, 7. Sin tapa con la pinta, pero con platos de salchichas con patatas bastante recomendables. A veces dan descuentos cerca de la entrada. Todo es ponerse.
-O'Neill's. C/ Príncipe 12. Si tapa. Los camareros son 50% autóctonos de las tierras verdes. Ni rastro de tapa, aunque puedes ir a ver el partido que sea, del deporte que sea, el día que sea.
-Dubliners. C/Espoz y Mina, 7. Al lado del O'Connell's. Con patatas rancias acompañando a las pintas. Creo que ambos son del mismo dueño...
Lo sé, lo sé...hay muchos más. Seguiré investigando!



                                                   





viernes, 13 de enero de 2012

San Antón diurno

Primera reunión del año nuevo versus N. Esta vez, de tranqui y para contarnos cosas. 
Guapísima (y vintage) como siempre, viene a recogerme del curro, y Recoletos abajo vamos paseando hasta Chueca
Muy extrañamente, ni N. ni yo habíamos pisado aun el Mercado de San Antón (c/Augusto Figueroa, 24) y como a ambas nos lo habían recomendado, decidimos investigar.
Nunca, nunca, nunca he visto un mercado que parezca menos un mercado que este. Todo limpio, sin olores, sin gritos, sin "niña, ¿qué te pongo?". El Mercado de San Antón es pulcro y fashionista hasta rozar lo exagerado. La carnes más selectas, la bollería más francesa, el sushi más japonés, y la comida "to take away" más cool (y cara). Me ha dado la impresión, "paseando" entre los puestos, que da hasta lástima comerse según qué cosas, porque las tienen tan bien montadas que parece que vayas a joder el atrezzo, jijiji.
En la última planta, lo más "in" entre lo "in": terraza para tomarse un vinito o un copazo, con estufas y sillones muy modernos ambos.
Del mercado, hemos salido hacia el Diurno, café-videoclub-comida para llevar, situado en la c/San Marcos, 37. ¡Pero qué lugar tan lindo! infusiones para elegir, mojitos decorando el largo de la barra, películas para  alquilar y volver a casa con ilusión, y bocatas para acompañar al film. Ambiente acogedor, moderno, pero cercano. El Diurno es uno de esos lugares en los que entras para merendar y sales para tomarte ya el copazo y salir de fiesta, o en los que te quedas hasta contarte vida y milagros. 
Me despido con una expresión que oigo mucho últimamente, enjoy!




domingo, 25 de diciembre de 2011

El rey de los tallarines

Día de Navidad, y puestos a ser atípicos, seámoslo del todo.
Mi padre y su novia han venido expresamente de "la terreta" a pasar el día aquí conmigo!
Este año era mi primera comida familiar navideña lejos de casa, y antes que convertirme en un mar de lágrimas, me he planteado seriamente que si no siento que son las fechas que son, será todo más sencillo. 
Así pues, he decidido llevarles a comer a un lugar dónde la Navidad no existe: un restaurante oriental.
El Rey de Tallarines (c/San Bernardino, 2) fue uno de los primeros lugares que pisé al establecerme aquí, y me gustó. Sus mesas hechas de cristales de colores, sus paredes recubiertas de mosaico con dibujos de un paisaje playero, su pila de lavarse las manos que es una ostra gigante, y obviamente, sus tallarines!
Es de los pocos restaurantes que conozco dónde hacen los tallarines delante tuyo (la masa, me refiero) y rellenan el Dim Sum también ante tu escrupulosa mirada.
Si en las mesas hay tantos madrileños sentados como chinos, es una inequívoca señal de que algo se está haciendo bien.










domingo, 18 de diciembre de 2011

Llevarse la palma

La Navidad a la vuelta de la esquina, y N. y yo aún no habíamos tenido nuestra "cena de empresa". Celebrábamos la entrega (porfin!) de su sempiterno proyecto, mi nuevo trabajo, y poníamos solución a los demasiados meses que nos habían tenido separadas.
Metro San Bernardo, línea 4: hoy toca c/ La Palma y alrededores.
Hace un frío de narices pero la calle está llena de gente, ambientazo everywhere! Y es que todos estamos igual: apurando en cenas de empresa, últimas salidas, despedidas antes de volver a las ciudades/pueblos respectivos para pasar las fiestas navideñas...
Nuestro primer alto es Estocolmo Bärs, un minibar de luz anaranjada y cálida, pequeño, estrecho, donde se dice que hacen unos perritos calientes riquísimos. Catarlos, no los caté, pero conste que si los vi/olí y pintaza tenían. (Nota mental: mojito y perrito para la próxima).
La siguiente parada en la ruta fue la Sala Siroco, en la c/San Dimas. El trayecto de un lugar al otro dura como unos 3 minutos a pie, pero es increíble la cantidad de locales que encuentras en esos 3 minutos, y todos llenos!
La Sala Siroco, que consta de dos plantas, tenía un público peculiar, y en la planta superior, un dj más peculiar aún: en el cubil donde pinchaba había alojado a su pobre novia, que con cara de asco absoluto y arrebujada en su anorac, aguantaba el trabajo de su chico. Querida pareja, si me leyeseis por alguna casualidad fortuita: no lo hagáis más! A ella daban ganas de adoptarla o abofetearla, y a él...a ver...si vas a llevar una camiseta que ponga "grunge is dead", asegúrate antes de que el "dead" no eres tú, querido, que no se podía ser más soporífero y sinsustancia!
Ufff, desahogada me hallo, prosigo el relato.
En la planta sótano era donde se encontraba la chicha: otro dj (made in Denia, Ximo!) y otro tipo de gente. 10€ con consumición, y por momentos aquello iba llenándose. Que si uno te pregunta si llevas el sujetador azul (lo llevaba!), que si otro es de una banda de Benetússer (la terreta está en todas partes), cotilleo por aquí, bailecito por allá, cervecita...¡hasta Clark Kent estaba allí! No es coña, Clark Kent (que NO Superman) se hallaba en el local. Aix, qué lástima, si se hubiese traído una versión más festiva de sí mismo...
Y hasta aquí puedo escribir, porque fue el momento en que logré salir dirección al bus nocturno que me llevaría a casa. Sólo N. puede desvelar el resto de la historia.













martes, 1 de noviembre de 2011

Difuntos dulces

El 1 de Noviembre se celebra la festividad de Todos los Santos a lo largo y ancho de la geografía española. Fue instituida por Urbano IV en honor a todos los santos (conocidos y desconocidos), para compensar cualquier deficiencia en la celebración de las fiestas de los santos durante el año.
En tiempos de nuestros padres, se consideraba primer día de invierno, y a los niños se les vestía desde éste día, con pantalón largo y ropa de abrigo (hasta las fechas, lloviese o pedregase, iban con pantalones cortos, muy cruel).
Se recordaba a los fallecidos y se les visitaba en los cementerios, era un día triste, que sólo la imaginación de la repostería conseguía endulzar con huesos de santo, buñuelos de viento o panellets.
A día de hoy, y con permiso del cada vez más extendido Halloween (festividad mucho más alegre, colorida y comercial), los dulces de Todos Santos se siguen vendiendo en las pastelerías.
Me río yo de lo macabro anglosajón del "truco o trato", con niños vestidos de brujas o vampiros. ¿Miedo?. Miedo es lo que da ir a la pastelería y pedir cuarto de kilo de dulces de las fechas, y pensar mientras muerdes el mazapán, que te estás comiendo el "hueso de un santo", ahí, sin arcadas! Y si tu estómago sigue en pie, hincas el diente a los buñuelos de viento, que "de viento" tienen sólo el nombre, ya que los rellenan con crema, nata, trufa, merengada, café...Frititos por fuera como están, y rellenos por dentro de azúcar a mansalva, lo terrorífico de la festividad tradicional, es la digestión que haces luego, jeje.
No dejéis de probarlos! Muahahaha!




lunes, 26 de septiembre de 2011

De borgoñotas y tapizados

Domingo y me encuentro saliendo de casa antes de la hora de comer. ¿Milagro? ¡No!
Tenía afán de Rastro pero mi intención no era suficiente para combatir a las sábanas, así que optamos por el plan más sencillo: visitar algo que cerrase sobre las 18'00hrs.
Cierto es que algo tenía ya en mente, y que la Historiadora que hay en mí venía dando puntapiés para ser escuchada: haz algo cultureta! -gritaba.
No me pude resistir, en el Palacio de Abrantes (c/Mayor, 86) exhibían una preciosa colección de indumentaria Renacentista, reconstruida fielmente en base a pinturas famosérrimas contemporáneas, y encima... ¡ gratis! La exposición forma parte de las actividades que realiza el Istituto Italiano de Cultura, así que visto el nivel, la que escribe promete estar atenta a la siguiente ocasión.
Después de haber sido transportados al Renacimiento Italiano, qué mejor que comer en un Ristorante: el Via Appia (c/Unión, 10) nos ofreció un menú de domingueros a un precio razonable y con calidad  (pidiendo a la carta, supongo yo que sale bastante más peliagudo).
Así que con los estómagos rellenos de pizza, pasta, aceto balsámico y scamorza, nos dirigimos al punto álgido de la tarde: la vista al Palacio Real.
Antes que nada, me siento en la obligación de comentar que son 10 eurazos de entrada y que cada folletito lo cobran a 1€...pero una vez allí...pues hasta te parece poco entre tanto pan de oro, mármoles, porcelanas orientales e incrustaciones de metales preciosos en las armaduras y escudos.
El recorrido se divide en 3 partes: Farmacia Real, Armería Real y Palacio Real.
La Armería Real hace las delicias de casi cualquier hombre (si es Historiador, amante de lo medieval, o friki a secas, mucho más) en tanto como está de llena de armaduras, espadones, ballestas, borgoñotas, lanzas de justa, cañones...y un largo etc.
Por otro lado, las estancias del  Palacio Real dejan a los profanos tal que apunto del colapso ornamentístico: no hay ni un hueco sin volutas, hojas de parra, dorados, tapices, entelado con bordados en las paredes o frescos en el  techo. No quiero desvelar más, porque sino los 10€ dejarían de tener sentido.
Resumiendo, que ya es bastante: un día muy bien aprovechado!







domingo, 18 de septiembre de 2011

Cibelina

"Soy Cibelino". Así rezaba uno de los eslóganes de la Cibeles Fashion Week de estos días.
Parada de metro de Campo de las Naciones, Recinto Ferial del IFEMA, 17'00 hrs y un solazo imponente para recibir, sino mi primera visita al lugar, sí la primera al Cibelespacio.
Stand de Mercedes nada más entrar, y un poco más allá el de la revista Glamour y la Hola, y azafatas con unas requeteideales zapatillas Converse rosa. Heineken y Solán de Cabras eran los encargados de dar de beber al personal (más agarraos que todas las cosas!) y otras firmas varias se repartían por los enmoquetados y escasos metros cuadrados de los que dispone el Cibelespacio.
Boris Izaguirre entrevistado por Núria Roca y Nieves Álvarez, Rusia como país invitado para exhibir a algunos de sus creadores (mucha piel y mucha ostentación de dorados), y más de una firma pequeña muy digna de ser consumida. En especial he vuelto enamorada de una marca barcelonesa que ha estado a punto a hacerme gastar lo que no tenía. Ni que decir hay que me he aguantado hoy, pero que no tengo intención de ser tan recatada con la visa la próxima vez que pise la Ciudad Condal!
Y básicamente eso ha sido todo, N. y yo esperábamos más...pero como no había...pues metro de vuelta hacia Alonso Martínez para merendar un par de palmeras glaseadas con mermelada de fresa, en una de las confiterías con más solera de Madrid: La Duquesita (calle Fernando VI).







sábado, 10 de septiembre de 2011

al Ventorrillo

Dícese que se cuenta, de una mujer que vendía violetas en Madrid.
No era Sara Montiel, pero fue tan verídica como la estatua que a ella se dedica en el Parque de las Vistillas, lugar perfecto para ver el atardecer de la capital.
A. prometió algo castizo y distinto, y A. cumple siempre. Así que allí estábamos, sentados en la Plaza de Gabriel Miró, frente a una fuente que es todo un enigma (recomiendo ir a verla, de ella Dan Brown sacaba una novela en un pispás), contemplando el sunset tranquilamente.
A un lado, la Catedral de la Almudena, que aunque es fea como ella sola, se vuelve de postal al encenderse las luces e irse el sol;  al otro lado, la Carretera de Extremadura y la Casa de Campo.
Esta zona ajardinada y apartada dentro del tumulto de Madrid, conserva algunos de los lugares con más solera, como una Champañería/librería (sí, habéis leído bien), o un bar con terraza llamado el Ventorrillo.
Ese fue el lugar elegido para cenar un pincho de tortilla española y ver cómo decrecía el sol, ¡preciosísimo!
Es curioso cómo entre tanto barullo, coche y boina de polución, existen esos huecos donde hasta parece que el tiempo no tiene prisa y el aire se respira mejor.
A. bien sabe que nos ha quedado pendiente regresar para probar el "pollo a la buena mujer". No sé cómo estará cocinado, pero ya me hace salivar sólo con oir el nombre, ñam!


jueves, 25 de agosto de 2011

Volúmenes modernistas y pasteles franceses

Iba yo andando por la calle Fernando VI cuando tropecé sin querer con el maravilloso edificio que alberga la SGAE. El también llamado originalmente Palacio de Longoria redobla la esquina con la calle Pelayo. De estilo modernista en su vertiente floral, alterna curvas vegetales y sinuosas con rostros femeninos y teselas en tonos ocres en la parte alta: una delicia para la vista.
Para llegar a tan memorable lugar, sólo hay que aventurarse, una vez más y cómo siempre, en el suburbano madrileño. Alonso Martinez metro te transporta al linde entre la calle Génova, dónde termina el barrio de Salamanca, y la calle Hortaleza, dónde ya pisas Chueca, resultando unos metros de ciudad la mar de interesantes!.
Además del mencionado Palacio de Longoria, puede uno desayunar/merendar en un salón de té cuquísimo y de estilo vintage (usease, de muebles reaprovechados, o que al menos lo parecen). Mamá Framboise, que así se llama (situado en el número 23 de la c/Fernando VI), sirve desde caracolas de pasas y nueces con canela a pastas de té, pasando por gran variedad de pasteles y panes de cereales.
La zona se acompaña de una gran variedad de tiendas: Yube, Nac, Nice Things, Malababa... y un largo etcétera. Sólo pueden pasaros dos cosas malas en estos metros cuadrados de capital: chamuscar la visa sin piedad y ponerse tibio de mantequilla y azúcar.





lunes, 8 de agosto de 2011

Viajando sin salir

Parece que este verano me depara un "modo de vacaciones inexistente", y me ata las patitas a esta ciudad que aunque me encanta, no tiene playa ni momentos de relax.
Afortunadamente, y para lidiar mejor con las circunstancias, Teotihuacan llegó a la capital de la mano de Caixa Forum.
Cerca de Ciudad de México, la ciudad de Teotihuacan se alzó impresionante muchos siglos atrás, uniendo la Pirámide de la Luna y la Pirámide del Sol a través de la denominada Calzada de los Muertos. Declarada Patrimonio de la Humanidad en 1987, en estos días, y hasta noviembre, Caixa Forum recoge algunos de sus vestigios en forma de pinturas murales, vasijas de arcilla o estelas de jadeita.
Aunque breve y de escasa información, la exposición ayuda a ver más allá de la mirada europea, pica la curiosidad sobre serpientes emplumadas y simbologías fantásticas, y personalmente... me recuerda a mis años de facultad!
El plan de "viaje sin salir" se puede completar si la comida/cena se hace en Wok to Walk (c/ Hortaleza, 7) donde preparan al instante y a tu gusto tallarines o arroz, con gran variedad de condimentos y extras.
Y si ya uno no puede más y necesita playa urgentemente, pues en la misma calle, puede rematar la noche en el Areia: tumbadito en modo chill, con arena bajo los pies! sí,sí, arena...se recomienda descalzarse.



miércoles, 27 de julio de 2011

¿Pasta italiana & famoseo?

Una de mis compañeras de trabajo, D., que se las sabe todas y todos los lugares de Madrid, me dijo hará una semana, de un bar para cañear dónde servían buffet libre de pasta y verduritas con las birras. Huelga decir que esa misma tarde ya estábamos N. y yo viendo si aquello era cierto.
El Pepa Tencha, ubicado en la c/Apodaca, 3, fue tan difícil de encontrar que tuvimos que subir y bajar la calle hasta dar con él, jijiji, cegatas. Pero, oh, my god! En una de las mesitas de la puerta, se hallaba una celebrity de la jet de rancio abolengo madrileño con su nuevo novio (tan nuevo, creo yo, que aun no lo había visto en las revistas del cuore). ¡Tenemos que entrar aquí sí o sí!
Un bol de pasta enorme se hallaba en la barra de la entrada, pero sólo uno. Así que decidimos sentar el culete en mesa hasta ver aparecer el resto del buffet soñado. La caña (que es un doble en tamaño) costaba 3€, y el camarero, más majo que las pesetas, nos trajo unas patatas para acompañar.
Que si blabla, que si jeje, y vemos que ya no queda cerveza, que la barra de la entrada está a rebentar de gente, y que ni por asomo existe el buffet!! Así que ni cortas ni perezosas, le decimos a ese amor de camarero que nos traiga otras dos cañas, y que porqué no está el buffet del que nos habían hablado. Compartiré la información con vosotros: el buffet maravilloso sólo se ponía miércoles y sábado, cachis!. Dicho ésto, debimos poner morritos o parecer unas muertas de hambre (en el sentido literal), porque al terminarnos las aceitunas que vinieron con la segunda caña, el camarero nos trajo un plato de patatas "by the face".
La conclusión es obvia, volveremos un miércoles o un sábado. Ah! id meadas, que vaya pocilga de WC para tan bonito local, una lástima.